EN EL CUERVO

jueves, junio 15, 2006

LEVANTE


El levante
nos llega fresco y plomizo
con olas encrespadas,
blancas.
Los barcos que quedan
se mueven en un baile
al son de la fina canción
que toca el viento.
La mar se adentra en tierra
la piel se eriza,
se paraliza el perfil.
Aquí está,
otra vez,
la maldita ansiedad.