EN EL CUERVO

martes, marzo 07, 2006

MONTE


En este otoño incendiario
Que apenas se abre ante mis ojos,
Hundiendo ya sus atardeceres
En las tierras secas.
Permanece la chicharra
Con su incesante canto
Y el verano
No levanta.
Persistente.
Calor,
Terral.
No hay mar de oleaje
Y sí una fina corona de plata
Que engarza la arena de la playa
Con el agua azul y fría.